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El legislador Jorge Garayalde, de PRO, presentó un proyecto de Ley que busca prohibir la venta de anteojos para sol “en la vía pública, en los transportes, quioscos, almacenes, góndolas o exhibidores en supermercados, en la web y en todo establecimiento o local que no sea una casa de óptica debidamente habilitada”.
“El expendio de elementos ópticamente imperfectos genera consecuencias gravosas en la salud de la población, pudiendo provocar severos daños, como ser cefaleas (dolor de cabeza) y astenopias (cansancio visual)”, argumenta en el escrito el legislador porteño.
La normativa establece multas de hasta un máximo de cinco salarios y la clausura provisoria o definitiva del establecimiento que comercialice dichos productos “truchos” más el correspondiente decomiso de toda la mercadería.
Además obliga a las casas ópticas a contar con un técnico óptico ó contactólogo matriculado, que estará a cargo de la dirección técnica y será el responsable ante la autoridad de aplicación, del cumplimiento de la Ley.
“El proyecto tiene por objeto dotar a la Ciudad de Buenos Aires de la normativa necesaria para ejercer el poder de policía dentro de su territorio y en consonancia con la ley nacional pueda retirar de la venta ambulante o en comercios no habilitados para el expendio de anteojos de todo tipo ya sea correctores, protectores, y ó filtrantes”, explica el diputado.