El flamante director de la Auditoría General de la Ciudad, Eduardo Epszteyn, luego de haber sido jefe, durante cuatro años, del bloque ibarrista en la Legislatura porteña, y de haber sido funcionario del gobierno de Aníbal Ibarra, empezó a tomar distancia debido a la decisión del ex jefe de Gobierno de no formar parte de la bancada del Frente para la Victoria. “El centroizquierda está enfermo de vanidad. Hay que bajar los niveles de vanidad”, dice, para explicar el triunfo de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y para definir su distanciamiento del ibarrismo.
A continuación, una síntesis de lo más destacado sobre su opinión acerca de su alejamiento de Aníbal Ibarra:
-"La etapa de sintonía fina requiere de mucho apoyo político, y eso implica construir una fuerza en la ciudad de Buenos Aires capaz de apoyar las políticas nacionales dejando de lado las vanidades. No estoy nada de acuerdo con la decisión de Ibarra de no ir a un bloque común con el FpV".
-"Ibarra dice que tiene miedo a diluirse. No, la dilución no es estar dentro de un bloque o no estar. La dilución es desaparecer de la escena por falta de iniciativa política. Además está demostrado: hace dos años, el ibarrismo fue separado del kirchnerismo en la Capital y sacó dos puntos y medio. La sociedad castigó eso. De nuevo, la vanidad es el peor enemigo de la política".
-"Hay que pensar en grande, en recuperar el Gobierno de la Ciudad".
-"El macrismo operó muy fuertemente para que no pudiéramos ser capaces de trasladar lo que hicimos en la elección, que fuimos todos juntos a un bloque legislativo. No creo que incorporarse al bloque sea diluirse".
-"La derecha no tiene problema en juntarse porque se ponen de acuerdo por los negocios. A nosotros, ¿qué nos pasa? Aparece la vanidad".
-"El centroizquierda está enfermo de vanidad. Hay que bajar los niveles de vanidad para construir un espacio grande que sea capaz de dar la batalla cultural".
Sección Política
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