Ex montonero será nexo entre Macri y las villas

Le dicen "El comandante". Fue director de Tránsito de Grosso y estuvo preso por vender licencias truchas de taxis. Será quien controle los conflictos en las villas.

Domingo, 11 de Octubre de 2009 - 18:06 hs

 

     “A mi me puede temblar la mano, pero este dedo no me tiembla”, sentenció. Y gesticuló con su mano, simulando gatillar un arma.

     El que habla es el ex montonero Miguel Angel Rodríguez, alias “El Comandante”, el hombre con el que cuenta el macrismo para neutralizar los conflictos en las villas. Rodríguez reveló a un diario matutino su trabajo de “nexo” entre el gobierno porteño y los delegados villeros.

     Rodríguez fue director de Tránsito durante la gestión de Carlos Grosso y en 1991 fue preso por vender licencias truchas de taxis. Pese a ello, fue contratado por el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), hasta que el legislador del ARI Facundo Di Filippo lo denunció, a fines del año pasado, y Rodríguez dimitió.

     “Di Filippo quiso arrebatarme la voluntad”, expresó Rodríguez. Quienes lo quieren bien, aseguran que Rodríguez es “un tipo de fierro”, que los asesora al momento de negociar con los funcionarios. Quienes no lo quieren bien, afirman que Rodríguez es un matón.

     Sobre su militancia en Montoneros, Rodríguez contó que estuvo exiliado, que aún hoy está en contacto con Roberto Perdía (que fue el tercer jefe guerrillero), y que no descarta escribir algún artículo en Repensar –revista de reciente aparición donde escriben ex montoneros–.

     —¿Cómo explica su relación con Macri, habiendo sido guerrillero?

     —Si Macri me da para los pobres, me da la luz, el asfalto, bienvenido. Perón nos decía ‘muchachos, agarren el sandwich de chorizo, coman bien, y agarren una alpargata, y despúes adentro de su local, cuando van a votar, saben lo que tienen que hacer’. El Yuppie éste (Macri) fue una vez a la Unidad de Gestión de Infraestructura Social (UGIS), cuando yo trabajaba en el gobierno, y no saludó a nadie. Vos cuando entrás a una casa tenés que saludar. Entonces yo agarré y le dije ‘buenos días señor’, porque así tiene que ser; no podés estar distante.

    —¿Por qué cree que las villas están tranquilas?

     —Porque hubo gente de este Gobierno (no Macri) que entendió que si no comenzaban a hacer obras iban a tener problemas. ¡Tienen que poner la platita! Nuestra paciencia tiene fecha y hora.

     —¿Cómo se llega a tener autoridad adentro de una villa?

     —Primero, teniendo códigos de honor; segundo, cuando hay que gritar; y tercero, cuando tenés que dar un coscorrón, hay que dar un coscorrón. Pero esto no se diferencia en nada de lo que ocurre en Alvear y Quintana (en Recoleta); ahí se manejan los mismos códigos.

SOSPECHOSA ESTRUCTURA EN LOS ASENTAMIENTOS

     La urbanización de las villas fue una de las principales promesas del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Sin embargo, a casi dos años de su asunción, y ante la imposibilidad de contar con cuadros propios en las villas, el macrismo debió apoyarse en referentes sociales de esos barrios para hacer obras y neutralizar así las protestas.

     Delegados de la villa opositores, denunciaron que hay clientelismo.

     Mónica Bustamante, referente de la 31 bis, denunció a los punteros de PRO: “Si no arreglás con ellos, no te fumigan, no te mandan el camión atmosferico ni la cuadrilla”.

     El legislador del ARI Facundo Di Filippo, que preside la Comisión de Vivienda, afirmó: “PRO sigue alimentando la lógica perversa de vincularse con los punteros nefastos de las villas, que no defienden los intereses de los vecinos y se enriquecen”. El legislador de PRO Enzo Pagani (referente en el tema vivienda) dijo que PRO “no tiene punteros”, pero reconoció que se “apoyan” en dirigentes sociales para poder trabajar en las villas.

 

 

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