
El secretario de Inclusión y Derechos Humanos de la Ciudad, Daniel Lipovetzky, dialogó con SECCIÓN POLÍTICA sobre su tarea al frente del área, lo realizado durante 2010 y las críticas que recibe el jefe de Gobierno Mauricio Macri cuando muchos no lo vinculan como un defensor de los Derechos Humanos.
-¿Qué trabajos realizan desde la Secretaría?
-La Secretaría de Inclusión y Derechos Humanos está formada por varios programas: Pasión por Buenos Aires, que hace actividades para recuperar la mística ciudadana, COPIDIS, que brinda propuestas para personas con necesidades especiales, y Construcción Ciudadana, que busca acuerdos con vecinos para una mejor convivencia. Asimismo, hay que destacar el trabajo de Responsabilidad Social Empresaria en el cual se intenta que la organización elegida tenga una actitud justamente responsable ante el ambiente y la sociedad. También trabajamos mucho con los jóvenes a través de asociaciones juveniles, producción de revistas, el programa Conductor Responsable, entre otras actividades y acciones.
La iniciativa que se resalto, entre las muchas que hicimos en nuestra gestión, durante esta parte de año es el haber llegado a los 80 compromisos comunitarios firmados con vecinos y organizaciones para cuidar las plazas de los barrios. A cada una le creamos su Facebook como un lugar para que los interesados estar en vínculados e intercambiar ideas, proyectos, sugerencias. Ya tenemos más de 13 mil amigos de las plazas que con mucha razón nos reclaman soluciones a nosotros como gobierno y le tratamos de responder al instante, dentro de nuestras posibilidades.
Nuestro objetivo es llegar a fin de año con 150 compromisos comunitarios firmados osea 150 plazas con vecinos participando, junto con el gobierno, en el cuidado del espacio público.
-El que su área se llame “Inclusión y Derechos Humanos” habla de una concepción amplia de los Derechos Humanos que no tiene que ver solo con la memoria.
-Claro. El eje de la memoria es muy importante para la Argentina pero no se acaba allí, hay muchas cosas más para trabajar. Por ejemplo, la asistencia a víctimas de la trata de personas es también de gran relevancia. En esa temática, se armó un Comité de Lucha contra la Trata en el que confluyen distintas reparticiones del gobierno porteño siendo esta Secretaría la encargada de su coordinación general. Allí nuestro objetivo es protocolarizar y perfeccionar la asistencia a la víctima, especialmente los primeros días luego de su denuncia.
También nos abocamos al cuidado y mantenimiento del Parque de la Memoria, un lugar emblemático de los Derechos Humanos. El mismo ya se puede visitar y en breve estará inaugurado en su totalidad. Tendrá un salón de usos múltiples de producción de arte vinculado a los Derechos Humanos.
Hay que destacar que el Parque ha sido invitado a la 29° Bienal de San Pablo “Arte y Memoria” que se hace este mes. Brasil está tratando de recuperar acciones que prioricen la memoria y por eso les pareció oportuno invitarnos a fin de contar nuestra experiencia con el Parque.
-¿Cómo maneja las críticas que hay en muchos sectores con respecto al vínculo o no vínculo de Mauricio Macri con los Derechos Humanos?
-Es un prejuicio. La mejor forma de contrarrestarlo es con los hechos. La política de Derechos Humanos de este gobierno ha sido muy activa. Pasa que desde sectores del gobierno nacional tratan de apropiarse de los Derechos Humanos como un sello que les pertenece solamente a ellos. Luchamos mucho por los Derechos Humanos y son de todos. Reconocemos que desde Nación se hicieron muchas cosas importantes y que las apoyamos en su momento pero nosotros también hicimos y eso hay que valorarlo. Por dicho motivo es que considero un prejuicio el que hay creado en algunos al decir que Macri no se interesa por los Derechos Humanos.
-¿Qué sucede cuando una opinión tuya no coincide con la opinión oficial del Gobierno de la Ciudad?
-Yo trabajo con mucha tranquilidad en esta gestión. De hecho, justamente con el tema del aborto tengo una opinión favorable sobre el tema, sostengo que habría que legalizarlo. Realmente no sé si es la misma que la del gobierno que integro, no la conozco. La mía es absolutamente personal y no responde a una opinión institucional.