Sección Política | Malvinas-Antártida será un eslabón esencial de nuestra economía real en los próximos 40 años

Malvinas-Antártida será un eslabón esencial de nuestra economía real en los próximos 40 años

Lunes, 23 de Enero de 2012 - 15:38 hs

 

Malvinas y Antártida son para el futuro de nuestra economía “real” un vector estratégico tan clave como lo es el litio del Salar de Oyuni para Bolivia, la cuenca petrolera del Orinoco para Venezuela, o la de Santos para Brasil. Renunciar a nuestro patrimonio de genomas, biodiversidad, riquezas minerales, y tal vez petróleo, sería tan crítico para nuestro futuro, como lo hubiese sido renunciar a nuestra Pampa Húmeda a mediados del Siglo XIX. Imaginemos que sería hoy de nuestro modelo de desarrollo si hubiésemos errado en aquella apuesta.

Comprender Malvinas no es sencillo. Cuando las motivaciones estratégicas suelen ser tan elevadas, y por ello tan distantes de nuestro vivir cotidiano, el mensaje se vuelve tan “superliminal” que obnubila. Lo obnubilante sin una comprensión cabal y profunda, por su distancia temporal y material, puede llevarnos al tedio o al menosprecio. A Malvinas hay que comprenderlo en clave economía real pero con múltiples lupas convergentes: el cambio climático, la biodiversidad de aplicación farmacéutica y la transformación de la matriz energética global. Estamos frente a un TEG de altísimo nivel.

Necesitamos romper el discurso británico. Malvinas y la Antártida, son para el Reino Unido, parte de un único sistema estratégico de poder, cuyos márgenes se amplían con sus territorios de ultramar ubicados en el centro del Atlántico Sur. Las islas de Ascensión, Tristán de Acuña, Georgias y Sándwich de Sur, le confieren el control logístico del camino de occidente a la Antártida. Aunque los británicos se esfuercen por decir que Malvinas y la Antártida son temas distintos, su punto de proyección logístico es Puerto Argentino. Los kelpers no son el objeto en cuestión, no nos equivoquemos. A través del sistema ARGOS, el Reino Unido monitorea temperaturas, salinidad y corrientes submarinas de todo el mar antártico. A través del British Antartic Survey estudia y nomencla riquezas imperceptibles. Antes se hablaba del krill como el alimento del futuro, hoy es importante pero no tanto. La carrera es por el patentamiento de la diversidad biológica para fines de farmacéuticos, es por el control de los recursos mineros sumergidos en la plataforma continental y por el control de los tal vez existentes recursos hidrocarburiferos de los subsuelos.

Nuestra avanzada debe ser el CONICET. A diferencia de 1982, a una década de iniciado el siglo XXI, la batalla se da en el campo del conocimiento. La carrera no es armamentista sino científica. Las victorias son “patentes” y descubrimientos y no enclaves territoriales. Debemos ocupar el Atlántico Sur con conocimiento. La economía real, es una economía de conocimiento que amplía los horizontes de las “cosas” conocidas para su gerenciamiento a través de su posesión real. Nuestra economía real del futuro, no la inmediata, sino la de los próximos 30, 40 y 50 años esta intrínsecamente vinculada a nuestra identidad sur.

Pensar una Argentina Potencia Media, es decir, un país habitado por una clase media popular próspera y económicamente autosustentable para las próximas dos generaciones, es un sueño inseparable de la cuestión Malvinas y la cuestión Antártica.Debemos reinterpretar a Malvinas y a la Antártida, no solo como un único vector estratégico, sino fundamentalmente como un factor de desarrollo económico y de prosperidad material para nuestro pueblo. Para ello es imprescindible que nuestro país consolide su profundidad estratégica. Brasil la ganó en dos direcciones, la amazonia verde durante en el siglo XIX y la amazonia azul en el siglo XX. Sudáfrica y Chile fueron por el mismo camino, el primero con el slogan de “Sudáfrica nación marítima” y el segundo, con el slogan del “Mar Presencial”. Este es nuestro tiempo.

Nuestra generación tiene que comprender que construir una Argentina prospera, desarrollada y soberana, con una economía real solida y competitiva, depende, en gran medida, de profundizar los logros de la última década en materia de política exterior Malvinense y Antártica.

JUAN RECCE   @JuanRecce   facebook.com/juan.recce   Director Ejecutivo del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI)

www.caei.com.ar

www.pueblospormalvinas.com

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