
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inició una campaña de concientización contra la trata de personas. Lo hace en cumplimiento de leyes sancionadas como la 2781 de 2007. Y es un reclamo de los y las diputadas de las comisiones específicas así como del conjunto del movimiento de mujeres. Por ello, desde la oposición saludamos la iniciativa y la apertura del refugio para mujeres víctimas de trata, desde hace tiempo anunciada por las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social.
Creemos también que la consigna elegida para la comunicación gráfica, para el mensaje de denuncia tiene algunos problemas, como si el público destinatario fuera absolutamente ajeno a las situaciones de explotación sexual y reclutamiento existentes. Se quiere definir a una víctima de trata para que sea identificada, sin señalar el aspecto esencial de la relación de sometimiento, de subordinación de género.
El texto dice: “No elige su ropa, no decide donde vive, hace lo que le dicen, quiere escapar”
Y luego avanza en definiciones acerca del programa existente, los recursos que se ofrecen, el teléfono a disposición del público para que efectúe las denuncias del caso.
Señala que la trata de personas con fines de explotación sexual es un delito, pero el volante parece estar orientado a la trata de personas en general, sin profundizar en algunas cuestiones especificas al abuso y a la violencia de género.
En el tema de la lucha contra la trata de personas, particularmente de mujeres y niñas víctimas de explotación sexual, necesitamos avanzar con acciones de prevención destinadas a erradicar la actividad prostituyente. Concientizar acerca de la utilización del cuerpo de las mujeres y de las niñas como mercancías, de la reducción a servidumbre, de los lugares de concentración de la prostitución que deben ser individualizados y denunciados.
En 2010 presentamos una propuesta de modificación y de ampliación de la Ley 2781 a fin de que se organicen equipos interdisciplinarios que recorran los barrios de la ciudad, los lugares de diversión nocturna, los video bares, a fin de relevar posibles situaciones de prostitución encubierta. Llevando estos u otros materiales de difusión, organizando redes y acciones conjuntas desde la Dirección General de la mujer, la Agencia de Control Comunal, la Subsecretaria de Derechos Humanos y las organizaciones de mujeres.
Necesitamos que estas acciones puntuales y bienvenidas de la Ciudad de Buenos Aires, se conviertan en políticas de Estado, con una participación transversal de todos los sectores involucrados, con el debate y la participación en la elaboración de los ejes conceptuales y políticos. Quizás de esta manera, las campañas sean más potentes y las consignas, debatidas colectivamente, resulten más elocuentes.
MARÍA ELENA NADDEO www.mariaelenanaddeo.blogspot.com Legisladora porteña